La justicia no puede ser un privilegio inalcanzable para el más desfavorecido.
Es un derecho que protege al inocente y castigue al culpable, sin distinciones, sin impunidad.
La ley debe proteger a todos por igual. Sin justicia, la confianza se rompe y la violencia crece.
Queremos instituciones confiables, donde denunciar valga la pena y la impunidad desaparezca, donde la ley se cumpla igual para todos.
Queremos instituciones autónomas, eficaces y libres de corrupción.
Sin justicia, no hay paz.
Con justicia, todo es posible.
Qué proponemos:
• Autonomía total de tribunales y fiscalías, con presupuestos protegidos.
• Certificación y capacitación obligatoria para jueces, fiscales y policías, los mejor calificados serán los que ocupen estas posiciones.
• Centros de justicia de proximidad para atención rápida y transparente.
• Sistemas de evaluación y vigilancia ciudadana de desempeño judicial y policial.
• Unidad especial contra crimen organizado y corrupción con tecnología avanzada para rastrear redes financieras. Programa Impunidad Cero.